ALEJANDRA ALARCON

BOLIVIA

El Olor del Clan

Creo  que lo más valioso de esta residencia ha sido la manera en la que se han dado las dinámicas de trabajo,  el artista frente a un nuevo contexto y coyuntura y la relación que ésta genera con su propia producción.  Por otro lado, creo que tener la oportunidad de convivir con otro artista es sumamente enriquecedora, el compartir una cotidianidad en los procesos de trabajo, genera diálogos artista–artista, artista–proceso de trabajo, que en otras circunstancias  no sería posible.

Dentro mi proceso creativo el tener la oportunidad de trabajar constantemente durante los dos meses, generó un proceso de trabajo en el que se podía retomar lineamientos de trabajo constantes. “El Olor del Clan”  es un proyecto artístico que empecé a desarrollar en la residencia, aun no está finalizado por que es un trabajo mucho más largo. El vivir en Santa Cruz me permitió ser parte de la idiosincrasia de esta ciudad y percibir similitudes y diferencias  en relación a  las hipótesis que me había planteado antes de llegar en cuando a los arquetipos que tienen ciertas familias con una fuerte tendencia matriarcal.

Partir de la objetivación de mi discurso en cuanto a los relatos familiares y confrontarlos con otra realidad, me permitió ver grados de universalidad, que apoyaron aun más las hipótesis que tenía respecto a lo arquetípico familiar.

El desarrollo de mi trabajo en cuanto a los medios y técnicas, tuvo un proceso de expansión. Trabaje la acuarela de un manera diferente a  la que solía trabajar, se trata de trabajar la acuarela por ambos lados del papel, recortarla y ponerla en el espacio (colgarla con hilos plásticos transparentes). En esta manera de trabajar me interesa el juego semántico que se da entre los contenidos a ser colgados. Es decir la posición en el espacio tridimensional en que sean colgados cambia totalmente el sentido, por otro lado, las lecturas que se pueden tener del mismo, varían según donde se pare el espectador.

El pensar como colocarlas en el espacio, puso definitivamente nuevas variables en juego. El espacio tridimensional en la  composición de los personajes generó nuevas lecturas de la obra,  mucho más complejas que en la manera tradicional.  Realicé también una proyección de una acuarela animada, con la proyección se generó una textura de luz en las acuarelas colgadas, así como también otro plano de sombras en la pared. Todos estos elementos me plantearon muchos más niveles de producción y creación.

Alejandra Alarcón