DANA MAY

CHILE

 

La residencia de Dana May es posible gracias al trabajo en colaboración con Balmaceda Arte Joven, en el marco del 6to concurso Universitario Arte Joven #CUAJ6, en Chile.

Proyecto en Kiosko:

El proyecto que contempla desarrollar Dana May en Kiosko, considera un acercamiento a la flora presente en Santa Cruz, por medio de la exploración de materiales vegetales locales que recolectará in situ, trabajándolos con material textil. El formato que tome este proyecto se verá modificado según la vegetación que la artista descubra en el territorio cruzeño, donde podrá generar una red y conectar el material que encuentre, por medio del hilo. 

Su intención es elaborar un conjunto de imágenes simbólicas que representen, de alguna manera u otra, una unión y reflexión en torno a la naturaleza que nos rodea y que debemos proteger. Todo lo anterior, siguiendo como premisa, la frase que menciona Andrea Wulf en “La invención de la naturaleza” al hablar sobre Alexander Von Humboldt: “Cuando se percibe la naturaleza como una red, su vulnerabilidad salta a la vista, todo se sostiene junto. Si se tira de un hilo, puede deshacerse el tapiz entero.”

  

Dana May 

Santiago, 1994. Artista visual y profesora.

Egresada de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Vive y trabaja entre Pichilemu y Santiago.  Recientemente inauguró dos exposiciones en el Museo de Arte Contemporáneo MAC (Quinta Normal) y en la Galería Balmaceda Arte Joven, ganando una beca para realizar una residencia artística en Kiosko, Bolivia.  Hace algunos meses atrás viajó a realizar un curso intensivo de arte  textil andino en El Valle Sagrado, Perú. En los últimos años su obra se ha visto profundamente ligada al trabajo con fibras vegetales y materiales textiles, lo que la ha llevado a investigar y trabajar de la mano con artesanxs de México, Chile y Perú.

El año pasado presentó su primera exposición individual en Espacio Vilches y ha participado en diversas exposiciones colectivas tales como: Umbrales, Galería de Arte UC (2018); Alpha, Galería Nómade (2017); Descifrando Espacios, Sala Andacollo (2017); 5º Concurso Arte Joven,MAC Quinta Normal (2017); XI Premio Arte Joven, MAVI (2016); Sempiternoy Vestigios visualesen Galería Banco Negro (2015). También ha participado en la Feria de Arte Contemporáneo ART STGO y parte de su obra ha sido adquirida por Colección CASA.

 

danamayart.wixsite.com/danamay

 

Proyecto Final:

COMPLECTERE

Sentido de dualidad de dos elementos opuestos

que se enlazan íntimamente

 

El tejido que hice lo entiendo como un mapa de mi recorrido por Santa Cruz; una suerte de bitácora que relata visualmente mis hallazgos tras la búsqueda de fibras naturales.

Inicialmente mi idea era trabajar únicamente con materiales vegetales, pero durante largas caminatas por la ciudad me fui encontrando con una abundancia de artificialidad. Me fue muy difícil, por ejemplo, conseguir hilo natural. En el mercado y las tiendas relacionadas al textil prevalecía el material acrílico y sintético.

Primeramente me encontré con una cholita en La Ramada, quien me vendió un par de tulmas hechas con lana de alpaca sin entintar. Después, de manera inesperada, conseguí unas trenzas de algodón en una tienda de bisutería que, en primera instancia, no parecía ofrecer materiales como este.

Me pareció interesante que el hilo más natural que logré conseguir, estuviera trenzado y proviniera de ese lugar. La búsqueda había sido compleja y el estado en que lo encontré, también. Después de destrenzarlo decidí teñirlo naturalmente con semillas de achiote y así fue como obtuve mi primer conjunto de hilos naturales. Sumado a esto, ya contaba con otro repertorio de materiales naturales que había recolectado en parques y calles de la ciudad. Hasta ese momento, solo me hacía falta encontrar una fibra vegetal que se utilizara en artesanías y que fuera particular de la zona, ya que mi intención era hacer un cruce entre lo textil y la vegetación local. Así fue como, en el museo de historia natural, adquirí un libro que relataba la importancia de la fibra de jipi-japa (Carludovica palmata), una especie semejante a la palmera que crece de manera silvestre en selvas tropicales y subtropicales y que está sumamente presente en el cotidiano de lxs campesinxs bolivianxs. Actualmente las artesanías con esta fibra las elaboran pueblos indígenas en las comunidades de las tierras bajas, tales como Buena Vista.

Al conocer esto, decidí viajar hasta Buena Vista para poder conseguir esa fibra y trabajar con ella. La conseguí, conocí a las artesanas, me maravillé con sus minuciosas creaciones, y regresé al centro de la ciudad, donde lo natural pareciera esconderse bajo el pavimento y solo algunos árboles solitarios me hacen sentir, a ratos, más cerca de “lo verde”.

Estar en Buena Vista fue como volver a respirar. El centro de la ciudad lo he sentido cubierto de un aire pesado y difícil de digerir. Por eso decidí darle un vuelco a mi proyecto textil, abandonando la intención de trabajar puramente con lo natural y procediendo a integrar lo artificial para así rescatar ese contraste y generar una comunión. Para mí, esto es lo más sincero tras mi experiencia de habitar este lugar. Considero relevante transmitir, de alguna manera u otra, que lo natural se está perdiendo y olvidando. En el centro de esta gran región, en la ciudad, predomina lo artificial. Solo en la periferia permanece lo natural y las prácticas artesanales. El núcleo lo veo sucio e insensato, y el entorno lo percibo limpio y respetuoso.

Adentro se descuida y desvanece. Afuera se cuida y prevalece.

Lo anterior explica la materialidad de mi obra. El centro lo confeccioné con fibras plásticas que recolecté en la ciudad y los anillos que lo rodean se van volviendo cada vez más naturales. El último anillo es la fibra de jipi-japa en su estado más natural, sin entintar. Todo lo he tejido sobre un tejido plástico fabricado por máquinas que se suele usar como saco y que se ve constantemente en las esquinas de cada calle, sosteniendo basura o desechos en su interior.

He tejido manualmente sobre algo elaborado mecánicamente. He dedicado demasiado tiempo a algo que requiere suma paciencia. Me he sumergido en una práctica para la cual no solemos tener la oportunidad de realizar. Actualmente se prefiere lo expedito, lo barato, lo inmediato. Yo rescato lo lento, lo reflexivo, lo que trabaja en sintonía con nuestro mundo natural.

 

La red nos involucra a todxs. Somos parte de un tejido que hoy, más que nunca, debemos cuidar.

 

Dana May