10 AÑOS DE RESIDENCIAS KIOSKO

KIOSKO

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Estimados amigos, este libro que recoge la memoria de los 10 años de residencias artísticas de Kiosko Galería. Quiero decirles que me siento muy feliz de poder escribir estas palabras ya que es un gran logro haber podido realizar este proyecto y, ahora, esta publicación. 

El porqué de hacer una residencia de artistas en Santa Cruz de la Sierra en Bolivia me han preguntado a menudo, y las respuestas son siempre muy distintas y cambian constantemente, realmente corresponden a momentos y contextos diversos.

A mí me enseñaron a hacer en vez de esperar a que lo hagan por mí, y decidí ser activa en la gestión de crear espacios y proyectos para las artes visuales de Bolivia. Comencé el 2001 con un primer workshop internacional llamado KM0; pero, previamente fui parte de la generación de otros proyectos colectivos con diversos artistas bolivianos, con quienes creamos experiencias en Santa Cruz y en La Paz, que luego fueron tomadas por otros grupos. Nosotros seguimos haciendo gestión (en los 80 y 90 no se hablaba de gestión, se hacía nomás).

Luego del KM0, Workshop Internacional de Artistas 2001, me di cuenta de la importancia de crear una residencia para artistas, de que los artistas visiten el país por un periodo más extenso y puedan intercambiar ideas con otros artistas locales y la comunidad. Sin embargo, no fue hasta el 2007 en que realmente Roberto Unterladstaetter y yo comenzamos con el proyecto de Residencias de Kiosko Galería, gracias al soporte de todo el equipo de Simple Estudios; además del auspicio de la Fundación HIVOS (Holanda), del incondicional apoyo de la empresa Synergy, Ltda. y de muchos otros amigos que siempre nos han apoyado en distintas oportunidades y momentos.

Y volviendo a la pregunta: ¿Por qué crear una residencia para artistas en Bolivia?

Por un lado no había galerías de arte contemporáneo y ni que hablar de espacios de residencias en Bolivia, y era evidente que nos hacía mucha falta, fuimos casi pioneros en residencias en Latinoamérica, ya estaban Capacete en Brasil y Lugar a dudas en Colombia y nos convertimos en parte de la primera red de residencias junto a ellos.

Lo que más nos motivó, fue la idea de que artistas bolivianos puedan intercambiar experiencias y conocimientos con otros artistas del exterior y así romper un poco con nuestro aislamiento. No esta demás mencionar la carencia de fondos para que artistas bolivianos viajen a otros países o participen de eventos internacionales, y en esos momentos, era casi inexistente el conocimiento del arte contemporáneo dentro de nuestras fronteras y fuera de ellas.

Porque la residencia nos permitía generar un espacio de debate de diferentes ideas y motivar la escena artística joven local, que no encontraba rumbo y parecía encontrarse destinada a desparecer o adormecerse.  

Porque vimos que si no hacíamos nada, así se quedarían las cosas.

Y porque era importante crear un espacio para nosotros mismos los artistas.

Luego, con el tiempo y con la experiencia, comenzamos a trabajar con curadores e investigadores, a pensar este espacio también para la investigación textual, y la generación de otros proyectos para que curadores internacionales también puedan acceder a nuestra residencia y así conocer la escena artística nacional.

Hoy en día, nuestra residencia mantiene su estructura original, pero se ha enriquecido en la propuesta conceptual y en la búsqueda de siempre: el reinventarnos leyendo el contexto nacional e internacional, siendo siempre innovadores y buscando la excelencia.

El carácter educativo y formativo que ha sido incorporado desde el 2013 es hoy una parte fundamental en nuestra residencia.  Artistas, curadores o investigadores residentes ya no solamente intercambian conocimientos con sus pares, sino más bien nos interesa que estos invitados puedan transmitir sus conocimientos a jóvenes estudiantes en las distintas universidades de la ciudad y para ello se organizan diferentes talleres, charlas y cursos, ya sea en los predios de las universidades o en nuestro espacio. 

Muchas cosas han pasado desde que comenzamos en la casa que compartían Roberto Unterladstaetter y José Andrés Sánchez, donde hicimos las 7 primeras residencias hasta notar la necesidad de ajustar el modelo y crear un propio espacio para el programa. Entonces alquilamos una casa para que los artistas vivan y trabajen, prontamente nos mudamos al centro de la ciudad y de una casa a otra. Luego de 10 años y con más de 100 artistas residentes aquí estamos, con un proyecto que nunca fue interrumpido y donde muchas cosas han pasado, ya que cada uno de los residentes crea una relación, ya sea con otros artistas o con la comunidad generando una dinámica distinta cada vez y construyendo un acercamiento al arte contemporáneo, desde el proceso, la experiencia y la exhibición. 

Kiosko no es solo un espacio de residencia, es mucho más que eso, es un espacio de acogida y una especie de “dream come true” para muchos que pocas veces pueden tener el tiempo para crear y más, con la acogida del equipo que en sus distintos roles, son los primeros que interactúan con los visitantes y que están dispuestos a satisfacer cada uno de sus caprichos. Estoy segura que cada una de las experiencias de trabajo intensivo, de reflexión y de investigación ejercitadas, lograron profundizar los procesos de los visitantes y al mismo tiempo pudieron compartir estos mismos con otros artistas en un ambiente de colaboración e intercambio constante.

Hemos tenido memorables historias y anécdotas, pero más que ello, las residencias nos han dado muchas nuevas amistades y nosotros como equipo, hemos tenido la oportunidad de aprender muchísimo de cada uno de los artistas, curadores e investigadores que estuvieron por aquí. Quiero agradecer a todos los que de distintas maneras fueron participes de los 10 años de la residencia Kiosko. 

Raquel Schwartz, directora de KIOSKO

 

*El presente libro se encuentra a la venta en nuestro ART STORE en KIOSKO

 

Calle Arenales 315 (entre Aroma y Quijarro)

+591 3 3396626

 


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Dear friends, this book gathers the memory of the 10 years of art residencies of Kiosko Galería. I am very happy to be able to write these words since it is a great achievement to have been able to carry out this project and, now, this publication.

I have often been asked why make a residency for artists in Santa Cruz de la Sierra in Bolivia, and the answers are always very different and constantly changing, they really relate to different moments and contexts.

I was taught to do instead of waiting to be done for me, and I decided to be active in the management of creating spaces and projects for the visual arts of Bolivia. I started in 2001 with a first international workshop called KM0; but previously I was part of the generation of other collective projects with various Bolivian artists, with whom we created experiences in Santa Cruz and La Paz, that were taken by other groups later on. We continued doing management (in the 80's and 90's, there was no talk of management, it was just done).

After KM0, International Workshop of Artists 2001, I realized the importance of creating a residency for artists, so they can visit the country for a longer period and exchange ideas with other local artists and the community. However, it was not until 2007 that Roberto Unterladstaetter and I really started with the Kiosko Galería Residency project, thanks to the support of the whole team of Simple Estudios; In addition to the auspices of the HIVOS Foundation (Holland), the unconditional support of the company Synergy, Ltd. and many other friends who have always supported us in different opportunities and times.

And returning to the question: Why create a residency for artists in Bolivia?

On the one hand, there were neither galleries of contemporary art nor spaces of residency in Bolivia, and it was evident that we were very lacking, we were almost pioneers in residencies in Latin America, there were already Capacete in Brazil and Lugar a Dudas in Colombia and we became part of the first network of residencies next to them.

What motivated us most was the idea that Bolivian artists could exchange experiences and knowledge with other artists from abroad and thus break a little with our isolation. Not to mention the lack of funds for Bolivian artists to travel to other countries or participate in international events, and at that time, there was almost no knowledge of contemporary art within and beyond our borders.

Because the residency allowed us to generate a space for debate of different ideas and to motivate the local young artistic scene, which did not find a course and seemed to be destined to disappear or doze off.

Because we saw that if we did not do anything, then things would remain that way.

Moreover, because it was important to create a space for ourselves artists.

Then, with time and experience, we began to work with curators and researchers, to think this space also for textual research, and the generation of other projects so that international curators can also access to our residency and thus learn about the artistic national scene.

Nowadays, our residency maintains its original structure, but it has been enriched in the conceptual proposal and in the everyday search: to reinvent ourselves reading the national and international context, always being innovative and looking for excellence.

The educational nature that has been incorporated since 2013 is now a fundamental part of our residency. Artists, curators or resident researchers no longer just exchange knowledge with their peers, but rather we are interested in these guests being able to transmit their knowledge to young students in the different universities of the city and for this are organized different workshops, talks and courses, whether on campus or in our own space.

Many things have happened since we started at the house shared by Roberto Unterladstaetter and José Andrés Sánchez, where we made the first 7 residencies until we noticed the need to adjust the model and create our own space for the program. Then we rent a house so that the artists live and work, we soon moved to the downtown area and from one house to another. After 10 years and with over 100 resident artists here we are, with a project that was never interrupted and where many things have happened, since each of the residents creates a relationship, either with other artists or with the community generating a different dynamic each time and building an approach to contemporary art, from process, experience and exhibition.

Kiosko is not only a residency space, it is much more than that, it is a welcome space and a kind of "dream come true" for many that rarely have the time to create and more, with the welcome of the team that in their different roles, are the first to interact with the visitors and are willing to satisfy each of their whims. I´m sure that each of the experiences of intensive work, reflection and research exercised, managed to deepen the processes of the visitors and at the same time could be shared with other artists in an environment of collaboration and constant exchange.

We have had memorable stories and anecdotes, but more than that, the residencies have given us many new friends and we as a team have had the opportunity to learn a lot from each of the artists, curators and researchers who were here. I want to thank all those who in different ways were participants of the 10 years of Kiosko residency.

 

Raquel Schwartz. Director of KIOSKO